Julio Cortázar
Horizonte y pertenencia del ISFD N°45Elegir un nombre es, siempre, elegir una identidad. Para nuestra comunidad educativa, Julio Cortázar no es solo un referente literario; es el recordatorio constante de que la educación es una forma de libertad y un juego serio que permite transformar la realidad.
Nacido accidentalmente en Bruselas en 1914 y regresado a la Argentina tras la Gran Guerra, su infancia en Banfield marcaría esa sensibilidad bonaerense que luego volcaría en sus textos. Pero antes de ser el ciudadano del mundo que habitó París, fue uno de nosotros.
En 1932 egresó como Maestro Normal y en 1935 como Profesor en Letras. Durante siete años, recorrió los patios de escuelas en Bolívar y Chivilcoy. Esta etapa de docente rural y de pueblo no fue un paréntesis en su vida, sino la base de su pedagogía: la de aquel que busca en el alumno a un cómplice, a un «lector hembra» capaz de completar el sentido de lo enseñado.
Llevar su nombre nos impulsa a formar docentes que no teman a la incertidumbre, que celebren la curiosidad y que, en cada aula, se animen a dibujar una rayuela para que sus estudiantes salten, siempre, un paso más allá.